jueves, 16 de febrero de 2012

Scania

En 1955 llegan a la Argentina los primeros camiones Scania-Vabis importados desde Suecia. Se trataba de los modelos L71, L75 y L76. También llegaron los chasis para ómnibus B75 y B76 que eran carrozados localmente. El éxito fue notable y solamente entre 1955 y comienzos de la década del 60 se importaron alrededor de 5.000 vehículos. Poco tiempo después la importación se cerró y los camiones y ómnibus Scania-Vabis quedaron fuera del mercado argentino. El retorno se produce casi 15 años después. El proceso de radicación comenzó a planificarse en Suecia a mediados de la década del 60 y llevó arduas y duras negociaciones con las autoridades nacionales. Desde una pequeña oficina de 40 m2 situada en Viamonte y San Martín en el centro de Buenos Aires comenzaron las tratativas.

Un proyecto difícil y ambicioso
Entre otras cosas debía establecerse qué equipamiento para la fábrica se podría importar y qué máquinas y herramientas que se fabricaban en el país satisfacían los exigentes requerimientos técnicos de la casa matriz. Fueron negociaciones que se realizaron en la Secretaría de Industria con representantes de la Asociación de Fabricantes de Máquinas y Herramientas. Todo lo que se consideraba necesario importar requería el consentimiento de la Asociación y la aprobación de las autoridades, permisos que se otorgaban sólo cuando se había comprobado fehacientemente que tal equipamiento no se fabricaba en el país.
El proyecto fue realmente visionario, ya que contemplaba el intercambio de componentes provenientes de las plantas de Suecia y especialmente con la planta de Sao Bernardo do Campo en San Pablo, Brasil que estaba en actividad desde 1962. El lugar elegido para la radicación fue la localidad de Colombres en la Provincia de Tucumán. Este lugar del nordeste argentino estaba duramente castigado por el desempleo y la radicación de Scania no sólo ofrecía un alivio al problema, sino que además transformaba a Tucumán en un polo exportador de tecnología.
En 1970, el gobierno argentino invitó a los fabricantes de camiones a solicitar autorización para producir localmente. Las firmas que compitieron por ese derecho fueron Scania, Volvo y la española Pegaso, entre las principales. La marca que lleva al griffin como insignia presentó la oferta ganadora para construir una planta en el norte del país. La decisión de localizarla en Tucumán fue dictada principalmente por razones de política local: el desempleo en la región era alto como consecuencia de los programas de racionalización implementados debido a la mecanización de la zafra. Posteriormente el proyecto es aprobado y dos años mas tarde comienza la construcción de la planta.
El proceso fue realmente muy complejo. Para poder transferir de Suecia a la Argentina la tecnología necesaria para producir un camión Scania, llegaron al país unos veinte técnicos suecos con sus respectivas familias. Se radicaron en Tucumán totalizando una colonia de 80 personas. Se construyeron viviendas y hasta una escuela con dos profesores contratados en Suecia. En poco tiempo el personal de la empresa debía alcanzar las 800 personas, la mayoría de ellas tucumanas, quienes fueron debidamente capacitadas por los técnicos suecos para operar los equipos que arribaban al país.

Primer L 111 de fabricación nacional
El 26 de Marzo de 1976, se pone en marcha el complejo industrial. Pocos meses después el 10 de Septiembre se fábrica la primera caja de velocidad fuera de Suecia y finalmente el 1 de Diciembre un camión L 111 se convierte en el primer Scania argentino. Pronto la planta se especializó en la producción de cajas, palieres y diferenciales que equipaban tanto a las unidades producidas en Tucumán como a las construidas en Brasil. En 1978 se fabrica el primer chasis para ómnibus de larga distancia, el BR 116. En 1982 se lanza formando parte del "Programa Scania" la Serie 2, integrada por los camiones T 112 y R 112 con dos versiones de cabina y diferentes opciones en motorizaciones y capacidad de carga. Los ómnibus K 112 se agregan al programa en 1988.
Scania, líder en camiones pesados
En 1993 aparece la Serie 3 integrada por los camiones T 113 y R 113. Comienza a importarse el camión liviano P93. Al año siguiente se incorpora a la línea la versión Topline de los modelos T y R 113. En 1995 se nacionaliza la producción del P93 que se exporta a toda Latinoamérica. Se lanza la nueva caja de velocidades GRS 900 y el diferencial R660. Scania Latin America (SLA) elige a la planta argentina como proveedora exclusiva de diferenciales para toda Latinoamérica. Un año mas tarde se produce la unidad 20.000 y Scania alcanza un récord liderando el mercado de camiones pesados con el 42% de participación. Al mismo tiempo su planta obtiene la certificación ISO 9002. Comienzan a producirse las cajas GR 900, GRS 900 y GR 801 y el diferencial R 780. En 1997 se inauguran nuevas oficinas administrativas en el Partido de Malvinas Argentinas en la Provincia de Buenos Aires. Las instalaciones ubicadas en el km. 34 de la Ruta Panamericana, ocupan un predio de 20.000 m2 de los cuales 6.000 son cubiertos. De esta manera, se centralizan las actividades comerciales en Buenos Aires y las industriales en Tucumán.
La caja de velocidad nº 150.000 se produce en Septiembre de 1998. Ese mismo año se presenta la Serie 4 de camiones y ómnibus.
El 12 de Mayo de 2000 se produce en la planta de Holanda el camión Scania 1.000.000. Esta unidad, donada a la cruz Roja Internacional, estaba equipada con un diferencial producido en Tucumán. En 2001 al cumplirse 25 años de producción interrumpida en el país, la planta tucumana empleaba 670 trabajadores y ocupaba una superficie cubierta de 29.400 m2. En ese lapso fueron fabricados mas de 26.000 vehículos, 170.000 cajas de cambio, 54.000 diferenciales y 877.000 palieres.
Tras la crisis de fines de 2001 y un reacomodamiento en la estrategia productiva de Scania, la planta de Tucumán se dedica únicamente a la producción de cajas de cambio, componentes de transmisión, diferenciales y palieres, además de piezas de motor.
Tras casi 28 años de producción, Scania produjo en su planta industrial de Tucumán, la caja de velocidades número 200.000, en un año con récord de fabricación.

En 2005 el volumen de producción de cajas de velocidades de Scania Argentina fue de 16.307 unidades. En el primer semestre de 2006 se fabricaron 8.811 cajas, un 10% más, comparado a igual período del año anterior. En 2005 los valores de exportación por este componente, llegaron a los U$D 67.500.000.
También en 2005 se preveía que tras 3 años sin producción de camiones y dejar la planta tucumana unicamente "Para concentrarse en este proceso, mudará la línea de montaje de camiones a General Pacheco, donde en 2005 se comenzarán a ensamblar camiones que hasta ahora se importaban desde Brasil y puede ser que este año vuelva a producir vehículos en la Argentina, después de la interrupción en 2002, según Roberto Bernal, del Departamento de Relaciones Institucionales de la firma sueca. "Por el momento estamos haciendo una prueba piloto para empezar a fabricar carrocerías de ómnibus", expresó Bernal. Los micros de larga distancia no se producirán en Tucumán, donde Scania está invirtiendo US$ 20 millones para ampliar su planta de cajas de cambio, palieres, diferenciales y engranajes, si no en su sede de Pacheco".

Para 2009, Scania invierte 20 millones de dólares para potenciar el rol de su fábrica en la provincia: Cajas de velocidad.

La producción de Scania en Argentina está efectuando una inversión de 40 millones de dólares para producir los engranajes de la nueva generación de cajas de velocidades Scania, desarrolladas para vehículos de más torque, y aumentar la producción en un 50% hasta 2014. En 2011, se produjeron 20 mil kits de transmisión (cada uno de ellos compuestos por engranajes para cajas de cambios, palieres y diferenciales). Hacia fines de 2014, la capacidad instalada será de 30 mil kits. En 36 años, se produjeron componentes para más de 280 mil cajas de velocidades y 160 mil diferenciales, que equipan vehículos para el mercado latinoamericano y, eventualmente, para cualquier lugar del planeta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada